El pasado domingo por la tarde afrontábamos una nueva jornada de competición, visitando a Gargil Suministros Molina Basket con el objetivo de seguir creciendo como equipo y trasladar a la pista todo el trabajo que venimos realizando durante las semanas de entrenamiento.
El partido comenzó de la mejor manera posible para nuestros intereses. El primer cuarto fue muy bueno por nuestra parte, compitiendo de tú a tú contra Molina y demostrando que, cuando hacemos las cosas como sabemos, podemos plantar cara a cualquier rival. Conseguimos aplicar nuestras normas defensivas, estar concentrados y encontrar buenas situaciones en ataque, ofreciendo una imagen que nos hacía sentir que estábamos en el camino correcto.
Sin embargo, el encuentro fue cambiando con el paso de los minutos.
Molina subió la intensidad y empezó a ponernos muchas más dificultades. Ante esa presión, nos entraron las prisas y comenzamos a precipitarnos en ataque, acumulando pérdidas de balón que terminaron por condenarnos. Cada error nos penalizaba demasiado y nos impedía mantener la buena dinámica con la que habíamos comenzado el partido.
A partir de ahí, el resto del encuentro tuvo poca historia. La diferencia fue aumentando y no conseguimos encontrar la manera de frenar el ritmo de los locales. El marcador final, 63-23, refleja una derrota contundente, pero no debe hacernos olvidar los aspectos positivos que nos llevamos de esta jornada.
Porque hay algo que debemos destacar por encima de todo: la actitud de los chicos fue muy buena.
Por primera vez, hemos conseguido trasladar a la competición parte de lo que hacemos durante la semana. Hemos visto momentos de concentración, compromiso y aplicación de nuestras normas, tanto en defensa como en ataque. Ahora el reto está en conseguir mantener ese nivel durante más minutos y aprender a gestionar mejor los momentos en los que el rival aumenta la presión.
Todavía tenemos mucho trabajo por delante, especialmente para reducir las pérdidas y ganar confianza cuando las cosas se complican. Pero este partido también nos demuestra que estamos avanzando y que el esfuerzo de los entrenamientos empieza a dar sus frutos.
El próximo encuentro lo afrontaremos entre semana el día viernes 30 de octubre, en vísperas del día de todos los santos. Esperemos que esto sea un punto de inflexión y veamos el crecimiento del equipo las próximas semanas.
Seguimos trabajando