Derrota ante el segundo clasificado de nuestro grupo en un partido en el que Caravaca nos superó, especialmente en una primera parte en la que nos costó mucho encontrar respuestas a su intensidad y ritmo de juego.
El encuentro comenzó con buenos minutos por nuestra parte, aprovechando las situaciones de poste bajo y compitiendo de tú a tú hasta provocar el tiempo muerto local. Sin embargo, Caravaca ajustó su defensa, cerró muy bien la zona y no supimos encontrar alternativas, insistiendo en acciones que cada vez eran más difíciles.
En el segundo cuarto llegó el momento más complicado. Su presión a toda pista nos obligó a tomar decisiones constantemente y nos faltó la concentración necesaria para resolver situaciones que habíamos trabajado durante la semana. Cuando conseguimos hacer lo entrenado, encontramos salidas sencillas e incluso ventajas para anotar, pero no fuimos capaces de mantener esa calma y el parcial de 32-9 dejó el partido muy cuesta arriba.
Tras el descanso mejoramos en ataque, buscando mejor nuestras opciones y tomando decisiones más acertadas. Sin embargo, seguimos teniendo dificultades en defensa y las ganas de correr nos llevaron a cometer demasiadas pérdidas, muchas de ellas castigadas por el rival. A esto se sumaron errores evitables que terminaron regalando canastas.
84-43. Una derrota dura, especialmente después de una buena semana de entrenamientos en la que llegábamos con ganas de competir. Pero también una oportunidad para aprender. Necesitamos asumir responsabilidades individuales, entender qué queremos hacer en cada momento y, sobre todo, no dejar que la frustración nos haga abandonar el plan de partido.
Seguimos en la lucha por la permanencia en Plata. Esta semana descansamos de la competición, pero toca seguir trabajando para corregir errores y continuar creciendo como equipo.
Seguimos trabajando.