El Cadete Masculino 2011 arranca la temporada con derrota ante Fuente Álamo en un partido en el que el equipo mostró buenos momentos, pero en el que dos desconexiones terminaron marcando la diferencia.
Primer partido de liga para un grupo nuevo que comienza a construir su propio camino. Un equipo que todavía tiene mucho que aprender y mucho que crecer en su juego colectivo, y que afrontaba este primer compromiso además con algunas bajas, contando con la ayuda de varios jugadores del Cadete 2012, que dieron un paso adelante y cumplieron con creces.
El partido comenzó con un Fuente Álamo muy intenso, buscando atacar el aro desde el primer momento y haciendo mucho daño a través del pick and roll y de situaciones de uno contra uno. Nosotros todavía nos mostramos algo verdes en nuestro juego de cinco contra cinco, aunque empezamos a dejar algunos reflejos de lo que queremos hacer como equipo. Cuando conseguimos correr y jugar con más ritmo, encontramos nuestras mejores situaciones y eso nos permitió mantenernos cerca en el marcador.
En el segundo cuarto dimos un paso adelante. Fuimos capaces de competirles mejor, mantenernos a unos seis puntos y evitar que el rival se escapase. Sin embargo, una desconexión en el último minuto y medio de la primera parte permitió a Fuente Álamo encontrar un parcial de 6-0 que amplió la diferencia hasta los doce puntos al descanso.
En el vestuario hablamos precisamente de eso: necesitamos ser consistentes y regulares durante los 40 minutos. Los buenos momentos están ahí, pero no podemos permitir que pequeñas desconexiones nos hagan perder todo el trabajo realizado durante varios minutos.
Tras el descanso conseguimos volver a competir y aguantar la diferencia, aunque sin ser capaces de recortarla. Fuente Álamo seguía mostrando más dureza en sus acciones hacia el aro y nosotros tuvimos problemas para defender con el contacto necesario para frenarlos. En ataque continuamos teniendo momentos positivos, pero nos faltó esa regularidad que buscamos.
A esto se sumó una presión rival que nos hizo perder varios balones consecutivos y que terminó provocando que la diferencia creciera hasta convertirse en prácticamente insalvable.
En el último cuarto fuimos capaces de encontrar mejores situaciones en ataque y mostrar algunas de las cosas que queremos construir durante esta temporada. Sin embargo, atrás seguíamos sufriendo cuando el rival atacaba con decisión el aro, lo que impidió que pudiéramos acercarnos en el marcador.
Al final, 55-84, en un partido en el que se vieron cosas buenas, aunque quedaron algo empañadas por los momentos en los que dejamos de ser sólidos.
Ahora toca seguir trabajando para crecer durante la semana y preparar la siguiente jornada, en la que visitaremos al C.B. Sierramar el sábado a las 12:30. Una nueva oportunidad para seguir dando pasos como equipo.
Seguimos trabajando.