Desde la frustración, la queja y la desesperación no podemos jugar a baloncesto.
Primer partido de liga para el cadete Los Cabezos y mucho trabajo por delante por hacer.
El encuentro arrancó con la premisa clara de jugar lo que entrenamos desde la tranquilidad y la confianza. Nada más lejos de la realidad. Las emociones nos desbordaron ya desde el primer parcial de 0-8.
La responsabilidad individual en el control de las emociones para poder acompañar al equipo es la base de todo esto. Sin eso, no podemos avanzar en ser mejores jugadores de baloncesto.
El equipo respondió en algunos minutos con salidas rápidas a la contra y algunos destellos de técnica individual. Nada que pueda hacernos llegar muy lejos en esta liga.
Toca dar la enhorabuena a un combativo Hozono Global Jairis y seguir trabajando duro para aprender a gestionarnos dentro de la pista y poder así estar preparados para lo que venga.